Disfruto tanto de la competición en los Juegos Olímpicos como de sus instalaciones. Se trata de una pasión personal, mientras que para el país organizador supone, en la mayoría de los casos, un quebradero de cabeza. El legado olímpico no siempre es fácil de gestionar. El COI admitió recientemente que la fuerte inversión realizada para los Juegos de Atenas contribuyó a asfixiar la economía del país. Sin llegar a ese nivel, las instalaciones de Pekín 2008 languidecen, incapaces de resultar útiles pese a su elevado coste.

¿Qué hacer en Londres, una ciudad obsesionada con el futuro de sus instalaciones? Pues muy simple y, por qué no, inteligente: hacerlas desaparecer. La mayoría de los estadios construidos para el evento se esfumarán, serán reciclados, modificados o viajarán hacia otro lugar. Así será el legado olímpico de Londres. Un legado sorprendente, sobre todo, para el estadio olímpico.

  • Basketball Arena (12.000 espectadores). Es la mayor instalación temporal jamás construida. Desaparecerá tras la competición.
  • Piscina de waterpolo (5.000 espectadores). Se derribará después de los Juegos. Ha sido construída con materiales reciclables que se reutilizarán en otras instalaciones de la ciudad.
  • Lord’s Cricket Ground (6.500 espectadores). Una instalación centenaria en la que se levantaron gradas para albergar la competición. No habrá rastro del tiro olímpico tras los Juegos.
  • Greenwich Park (23.000 espectadores). A pesar de la complejidad en su construcción para albergar las competiciones ecuestres y del Pentatlón moderno, será eliminada tras los Juegos.
  • Horse Guards Parade (15.000 espectadores). Ubicada en el centro de Londres para acoger el Voley Playa, desaparecerá por completo.
  • The Royal Artillery Barracks (7.500 espectadores). Fue renovada con una membrana de PVC de 18.000 metros cuadrados para albergar la competición de tiro deportivo. Se desmontará tras el evento y los materiales serán reutilizados.
  • Centro acuático (17.500 espectadores). Una de las construcciones más llamativas de los Juegos. Se desmontarán las dos alas laterales y su capacidad se reducirá a 2.500 espectadores.
  • Centro de Hockey Riverbank (15.000 espectadores). Aunque no lo parezca por sus dimensiones, también es desmontable. Se trasladará a una zona conocida como Eton Manor, en el norte de la ciudad. Por el camino perderá 12.000 espectadores, ya que tendrá 3.000 asientos permanentes.

Pero lo más llamativo, sin duda, ha sido la construcción del Estadio Olímpico, concepción inédita hasta la fecha en la arquitectura deportiva. En medio de los interminables debates abiertos sobre su incierto futuro alguién debió pensar que lo mejor sería desafiar a la realidad y, llegado el momento, por qué no, quitárselo de en medio. Así se concibió y, sorprendentemente, así se construyó. Como un Mecano de grandes proporciones, capaz de reducir su capacidad para adaptarse a las circunstancias. Funcional y moderno, con una luminosidad impropia de la ciudad. Y, por supuesto, imprevisible.

Más de uno se pregunta qué llevará más tiempo, si desmantelar el segundo nivel del estadio, construido en acero y hormigón para reducir su capacidad a 25.000 espectadores, o encontrar un futuro inquilino. Los aficionados del West Ham United son los más interesados en resolver el enigma.